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Fitbit Versa: más que un hermano menor

Fernando A. Castro

Hace un tiempo les comentamos del Fitbit Ionic, el primer smartwatch con toda propiedad de la firma americana. Tras probarlo, nos sorprendió muy gratamente por las posibilidades que ofrece como asistente deportivo.

Ahora, el Ionic tiene un nuevo compañero: el Fitbit Versa, que promete entregar lo mejor del Ionic en un producto más económico, y con un diseño e identidad propias, y que además busca apoyar a una familia de productos que sigue creciendo en funciones y posibilidades.

Diseño diferente, propuesta conocida

El diseño del Versa es muy distinto al del Ionic. Según Fitbit, las pantallas muy redondas de otros smartwatches son poco prácticas e incómodas, así que para el Versa apuestan por un cuadrado con bordes muy redondeados, que rodean al panel LED cuadrado que conocimos en el Ionic. La resolución es algo distinta (cuadrada, en comparación al rectángulo de la pantalla del Ionic), pero permite posibilidades similares.

El acabado del Versa es tan premium como el Ionic. Compararlos es díficil: ambos diseños destacan por su cuenta, y puede que a algunos le guste más el del Versa que el del Ionic. Esto va más por los gustos de cada quién.

El Versa también tiene su colección de bandas. Instalarlas es un poco más complejo (tuve que leer las instrucciones de uso en la app de Fitbit para entender cómo hacerlo) pero consiguen mantener el reloj firme en la muñeca. La banda negra, incluida en el equipo de prueba, es bastante resistente y le da estilo al equipo.

Este es un reloj muy ligero, tanto o más que el Ionic: hay momentos en que ni sientes que lo llevas en la muñeca. La capa interior con todos los sensores se llevará bien con la piel y este es un dispositivo cómodo de usar, sin importar si lo usas en la muñeca izquierda o la derecha. Para que funcione bien, deberás indicar con qué mano lo usas en las opciones de la app.

También hay que destacar la estación de carga: una bandeja completa en la que se acuesta el Versa para cargarse, unido por un magneto. Funciona correctamente y asegura el reloj con firmeza y seguridad.

Aplicaciones y clockfaces

Tal como con el Ionic, empezar a usar el Versa implica cargarlo, instalar la aplicación de Fitbit en el teléfono, crearse una cuenta Fitbit si hace falta, y activar el reloj con la app. Hecho todo esto, podemos empezar a movernos.

La aplicación –disponible para Android, iOS, Windows y macOS– es fundamental, ya que con ella, a través de una conexión Bluetooth, sincronizamos todos los datos que obtenga el reloj, y nos permite configurar su aspecto y administrar sus aplicaciones.

Me sorprendió muy gratamente cómo la comunidad de Fitbit creció en tan poco tiempo desde aquella vez que probamos el Ionic. En ese entonces, contábamos con sólo 17 clockfaces (las distintas caras o “temas” del reloj). Ahora, podemos escoger entre muchos más diseños, desarrollados por la comunidad de usuarios, incluyendo algunos muy potentes que hacen uso de los datos que el Versa recolecta. Algunos gratuitos y otros de pago, por cierto.

Algo similar ocurre con las aplicaciones. Cuando probamos el Ionic nos encontramos muy pocas apps a disposición. Ahora, encontramos más variedad, con ayudantes para nadar, correr, jugar tenis y hacer yoga, cronómetros de todo tipo y contadores de tiempo Pomodoro, linternas que aprovechan la pantalla, o apps de noticias como Flipboard o el New York Times.

Como el Ionic, el Versa también incluye memoria para cargarle hasta unas 200 canciones que escucharemos conectando el reloj a unos audífonos Bluetooth. Aunque ahora tenemos una novedad: Deezer. Si tenemos una cuenta en este servicio de streaming, podremos cargar playlists –las nuestras y las recomendadas por el servicio– directamente al reloj. El Versa incluye un código por dos meses gratis de Deezer para empezar a probar.

A través de Fitbit Studio, cualquiera puede diseñar aplicaciones y clockfaces. La mayoría de las que fueron diseñadas para el Ionic funcionarán en el Versa, exceptuando las que requieran funciones que no tiene el reloj como GPS o NFC en el Versa básico.

La memoria disponible no es muy amplia –alrededor de 2.5 GB–, pero tanto las aplicaciones como las clockfaces ocupan muy poco espacio, por lo que no hay que preocuparse de llenarla.

¿Qué puede medir el Versa?

Para empezar, el Versa mide los tiempos de sueño con la misma precisión que el Ionic, así como los latidos del corazón, lo que es fundamental para determinar nuestro rendimiento general en todos los ejercicios que realicemos. Además, logra medir cuántos pisos de un edificio hemos subido.

Podremos usar el Versa para que nos acompañe en las siguientes actividades: correr, levantar pesas, bicicleta, ejercicios con el cuerpo, subir escaleras, spinning, pilates, tenis, escalar, entrenamiento de circuito, yoga, artes marciales, kickboxing y hasta golf.

También podremos nadar con el Versa, con una resistencia al agua que aguanta hasta 50 metros de profundidad. Una pena que la temporada de playas y piscinas se acabó, por lo que no pudimos sumergirnos con el reloj.

Todas las funciones deportivas aprovechan la misma disposición de botones que nos gustó del Ionic, de tal forma que podemos pausar y reanudar el reloj mientras hacemos ejercicio, solo con los botones.

En movimiento

El Versa no tiene antena GPS incorporada, a diferencia del Ionic. Por lo tanto, para obtener rastreo por GPS, tendremos que conectar el reloj por Bluetooth al teléfono donde instalamos la aplicación de Fitbit. Aunque puede que en la práctica no sea tan necesario.

Para comparar, corrí una carrera de 5K con el reloj conectado al smartphone y otra de 10K con el reloj desconectado. En ambas situaciones, el Versa midió con una exactitud similar las distancias y el desempeño, con algo más de precisión que una smartband sencilla sin GPS de otro fabricante. Y sí, lo probé usando cada banda en cada mano.

De todos modos, al enfrentar el Versa desconectado a una aplicación de ejercicio en el teléfono, los números del reloj estaban un poco descuadrados. Si buscas una medición más precisa, habrá que recurrir a la conexión al smartphone para aprovechar el GPS.

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La experiencia de correr con el Versa ha mejorado gracias a funciones que los usuarios del Ionic también obtuvieron con una actualización. Ahora te notifica con una vibración cuando completas un kilómetro, y al mirar el reloj, te indica cuánto te demoraste y qué tal estuvo tu velocidad (pace) en ese km completado. Esto también funciona con el reloj desconectado.

Ahora podemos ver nuestro progreso diario directamente desde el reloj en el panel de “Hoy”, que se accede deslizando hacia arriba en la parte inferior del Versa. Además, tenemos mucha más información disponible que antes solo se podía ver en la aplicación, como los números de la última carrera o un resumen del desempeño general en la semana.

Aunque si uno quiere sacarle realmente el jugo a este producto, tocará pasar por la app de Fitbit en el teléfono. Además, Fitbit Coach, la suscripción de pago de Fitbit, te ofrece múltiples posibilidades para mejorar tu desempeño o lograr objetivos más serios, como bajar varios kilos o prepararte para los 42K.

Rendimiento y batería

El Versa carga las aplicaciones con una velocidad muy similar a la del Ionic. Además, para calmar tus ansias, ahora verás una animación cuando una app se demore más tiempo de lo esperado en iniciarse.

Además, la autonomía es muy respetable. Tener que cargar todos los días un dispositivo más no es grato. Afortunadamente, la batería del Versa aguantará unos 5 días si lo usas sin conectarlo al teléfono, sin importar cuánto ejercicio realices. En cambio, si lo conectamos permanentemente a nuestro smartphone, tendremos alrededor de 4 días. Muy bueno.

Y sí, el rendimiento no disminuye teniendo conectado por Bluetooth al Versa, tanto los audífonos como el teléfono para el rastreo por GPS. Manteniendo el celu conectado al Versa además podremos ver las notificaciones del teléfono directamente desde el reloj.

En conclusión

El Fitbit Versa es un gran producto, que cumple al ofrecer lo mejor de las funciones del Ionic en un smartwatch más accesible, con un diseño propio que logra atraer lo suyo y con una autonomía ideal, la que debería tener todo reloj inteligente con estas posibilidades.

Aunque estamos frente a un producto disponible a un precio menor que el de su hermano mayor Ionic, es que llamarlo así, el hermano menor, no es justo ni preciso. No cuenta con algunas de las características del Ionic, pero nos ofrece prácticamente las mismas posibilidades, siempre de la mano de la aplicación de Fitbit.

Con el Versa se confirma la apuesta de Fitbit de ofrecer el mejor asistente de actividad física posible, que gana muchos puntos frente a la competencia al ser multiplataforma y que no exige tener un teléfono de cierta marca o sistema operativo para sacarle todo el jugo.

Una apuesta que, al final, está atrayendo público, como lo demuestra su nutrida comunidad de usuarios, que está desarrollando cada vez más aplicaciones y aún más estilos para el reloj, y que dan más posibilidades a un producto que seguirá creciendo en funciones gracias a las constantes actualizaciones que Fitbit sigue liberando.

Temas
FitbitFitbit Versa
Fitbit Versa
$189.990
Lo bueno
  • Buen precio
  • Batería que dura hasta 5 días
  • Compatible con cualquier plataforma
Lo malo
  • No cuenta con GPS ni NFC
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