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Nokia 2: el precio pasa la cuenta

Equipo Doblepunto

Desde su lanzamiento, nos entusiasmó el Nokia 2 a $70 mil pesos. Por ese precio, te puedes llevar a tu casa un bloque de policarbonato pulido –con bordes de aluminio al tono que lo hacen ver más como un gama media– de 5 pulgadas a 720p y Gorilla Glass, con un procesador de cuádruple núcleo Snapdragon 212, 1GB en RAM y 8GB de almacenamiento en su interior.

Además, súmale Android 7.1 puro, como viene siendo la norma en los terminales de la finlandesa, junto con cámaras de 8 y 5 megapíxeles en la parte trasera y delantera respectivamente, e impresionantes 4100 mAh de batería que aseguran hasta dos días en una sola carga. Insisto, todo esto por $70 mil.

El mercado chileno está saturado de equipos que, por el doble de precio, ofrecen una performance tan pobre que es indescriptible. Por esto, en primera instancia, resulta fácil recomendar la propuesta de Nokia, más aún cuando desde HMD Global prometieron que saltará este año a Android 8.1, con algunas de las optimizaciones de Android Go, la versión adaptada para teléfonos de gama baja.

Sin embargo, cuesta perdonarle los baches en rendimiento al Nokia 2: estás pagando poco por algo que en el papel y en conjunto vale bastante más que toda la oferta disponible… pero eso no quiere decir que el día a día con él sea miel sobre hojuelas.

Rendimiento

Arranco con este aspecto porque es el punto más bajo del equipo. Con 1GB de RAM, 8GB en almacenamiento interno (consumidos, en buena parte, por Android en sí; aunque son expandibles con una microSD) y el ya mencionado Snapdragon 212 de cuatro núcleos hasta 1.3GHz —a diferencia de otros equipos de precio similar, que cuentan en su mayoría con procesadores MediaTek—, es mucho pedir el tener una experiencia fluida. En cualquier caso presentamos tirones; desde el desbloqueo, pasando por la operación de las funciones base del teléfono, hasta la performance de las apps de terceros.

Como ejemplo en ese sentido, tuve que pasar Facebook y Messenger a su versión Lite a los pocos días de uso del Nokia 2. Navegar (incluso en Wi-Fi), abrir la cámara, actualizar un teléfono en el directorio, cambiar el nivel de brillo… todo se vuelve tedioso. Lento. Eterno. Ni hablar de los juegos más básicos, porque la falta de una GPU con soporte para OpenGL torna todo bastante más difícil. Y no basta con cerrar el carrusel de apps para intentar aliviar en algo la performance; no ayuda en lo más mínimo que el mismo sistema se encargue de cerrar constantemente las apps que dejas en la lista de exclusión.

Todo lo demás

Cuando lo vi, de entrada me pareció estar frente a una aparición compacta del Lumia 1520; policarbonato atrás, full pantalla adelante. Acá no hay biseles reducidos ni notch en la ecuación, pero no hay duda: el Nokia 2 no parece un teléfono de 70 mil pesos. Ayuda en eso la banda de aluminio cepillado al tono que corona sus costados, y el peso del terminal en sí, que le da una sustancia que sus competidores no tienen: sus 162g son ciertamente más que compañeros del mismo tamaño y precio.

Hablemos de la batería. El paquete de 4100mAh reside en la parte trasera, escondido tras la tapa removible que da acceso a la tarjeta nanoSIM y la ranura de expansión microSD. Y este quizá es el punto más alto: casi tres días sólidos de duración sin tocar el cable, en 4G, compartiendo su conexión vía Wi-Fi y con todas las dificultades en performance ya descritas es un mérito que hay que compartir. Eso sí, sin carga rápida, así que prepárate a gastar más de tres horas esperando llegar al 100% de su capacidad.

En cuanto a los sensores de 8 y 5 megapixeles, no son ninguna maravilla, pero cumplen con lo mínimo; sobre todo en luz natural. A pesar del HDR automático, igual me arrojó resultados un poco descoloridos y con tendencia a una fuerte corrección de ruido, y en interiores se nota que ambas cámaras quedan al debe. Ni hablar de los resultados de noche, con poca luz, o con el flash incorporado.

En resumen…

Sin duda, esto es lo mejor que podrás conseguir en la gama baja del mercado chileno de smartphones en la actualidad. Sin embargo, el costo de la experiencia es importante, tanto así que quizás no justifica la compra, siquiera como un teléfono de respaldo — un rol que pueden cumplir bien el revival del Nokia 3310, hoy bajo los 40 mil pesos, o el 8110, que llegará recargado con conectividad 4G.

Esperamos que este panorama mejore con la llegada de su actualización a Android 8.1 Oreo (a diferencia de cualquier equipo que cueste hasta 50 mil pesos, que probablemente nunca tengan actualizaciones) y de la apuesta ultra-low-cost del Nokia 1, que arribarán al país durante mayo. Quizás, en ese momento, volveremos a darle una segunda oportunidad con sus nuevos ropajes.

Hasta entonces, el Nokia 2 mantiene la tradición finlandesa de entregarnos un teléfono hecho para durar y con un diseño cuidado a un precio accesible, incluso con sutiles llamados a la extinta línea Lumia. Sin embargo, sumando y restando, el resultado es negativo y hace que el presupuesto –a pesar de ser escaso– vire a favor de otros equipos cercanos a los 140 mil pesos; ahí, su hermano mayor, el Nokia 5, ya cuenta con Android 8.1, un Snapdragon 430 y el doble de RAM y almacenamiento, y por sobre todo, un rendimiento mucho, mucho mejor.

Temas
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Nokia 2
$69.990
warningConsidera otras opciones
Lo bueno
  • Diseño y construcción muy por sobre su precio
  • Batería de larguísima duración
  • Muy, muy barato
Lo malo
  • Muy lento, incluso en las tareas más básicas
  • Cámaras prácticamente inútiles sin luz natural
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