¡Hola, amigos de Reviú! Hemos unido fuerzas con 8Gigas y ahora somos Doblepunto.
ReviewsWearables

Review: Samsung Gear S3

René A. Morales

Los wearables están en un proceso de exploración, y peleando constantemente por hacerse un espacio en nuestra vida diaria. Han habido muchos intentos, pero pocas compañías han logrado darle el palo al gato – Samsung es una de ellas. ¿Cómo le va en su tercera generación de relojes Gear? Averiguémoslo.

Diseño y ergonomía

Visualmente, el Gear S3 Frontier es muy atractivo, y en esta ocasión creo que se ha disminuido considerablemente la brecha entre “smartwatch” y “reloj normal” en lo que a diseño se refiere. El S3 no llama mucho la atención de forma casual, lo que es bueno, porque significa que respeta el lenguaje visual que se ha construído alrededor de los relojes por décadas. Además, es compatible con cualquier correa de reloj de 22mm.

El Gear S3 es medianamente cómodo, sigue siendo un tanto grande y pesado para ser un reloj, pero no es difícil acostumbrarse a sus dimensiones. La resistencia IP68 al agua y al polvo significa que no es necesario sacárselo cuando lavamos la loza o nos enguajarnos las manos – una vez más reduciendo las diferencias en cuanto a comodidad respecto de un reloj común y corriente.

Pantalla e interfaz

En la pantalla tenemos un panel circular de 1.3” pulgadas Super AMOLED – lo que nos permite mantener la pantalla del reloj encendida todo el día respetando la eficiencia energética del equipo. Si prefieres ahorrar aún más batería, puedes mantener la pantalla apagada y hacer que se encienda solo cuando giras la muñeca. Sea cual sea tu preferencia, no debieses tener problemas para alcanzar un día completo de uso sin necesidad de volver a cargarlo, y si eres más conservador, puedes estirar la autonomía por varios días.

Sin duda alguna, lo mejor del Gear S3 es la interfaz de usuario, tanto en términos de software como de hardware. El bisel giratorio que rodea la pantalla permite desplazarse fácilmente entre widgets, notificaciones u opciones en un menú. Se nota claramente que el sistema operativo fue pensado desde cero para un diseño circular, y los únicos dos botones del equipo (uno para volver hacia atrás y otro para ver todas las aplicaciones) tienen como resultado un patrón de interacción extremadamente intuitivo y fácil de manejar. En este aspecto, es muy superior a la competencia, ya sea el Apple Watch o la primera versión de Android Wear.

Software: algo bueno y algo malo

Lamentablemente, el sistema operativo del Gear S3 no cuenta con gran respaldo de terceros, y me hubiese gustado ver más y mejores maneras de interactuar con las notificaciones y las apps de mi teléfono. ¿Por qué no puedo escuchar o responder mensajes de voz de WhatsApp? ¿Cómo saco ventaja del GPS integrado si no existe una aplicación oficial de Google Maps? ¿Por qué mi biblioteca de Spotify simplemente no carga en el reloj? Hay muchos vacíos que me obligan a terminar sacando mi teléfono para completar una acción. Lo que sí cuenta con apoyo de terceros es la gran cantidad de diseños para el reloj, gratuitos o pagados, y que además son fácilmente personalizables con distintos colores y complicaciones.

Un aspecto que disfruté bastante fue S Health. Me gusta que el reloj mida automáticamente mis pasos, los pisos subidos y mi ritmo cardíaco. Los ejercicios guiados son muy útiles para cuando quieres quemar algunas calorías y el equipo te recuerda periódicamente que dejes de estar sentado, des algunos pasos y elongues para no terminar tan atrofiado.

Si bien en Chile no recibimos la versión que cuenta con conectividad LTE porque, según me explicaron desde Samsung, ningún operador del país soporta SIM electrónica, el Gear S3 tiene un par de funcionalidades con las que se defiende por sí solo cuando está lejos de un teléfono. Por ejemplo, puedes grabar recorridos con el GPS integrado para visualizarlos después en un mapa, o puedes conectarle unos audífonos Bluetooth y escuchar música que hayas copiado a su memoria interna de 4GB.

En conclusión…

El Gear S3 es probablemente el mejor smartwatch si tienes un equipo Android –especialmente un Galaxy–, pero realmente, eso no es mucho decir. Las grandes limitaciones en su integración con aplicaciones de terceros hacen que el equipo cojee, lo que es una lástima, porque el potencial del sistema operativo es clarísimo. Sin duda es un buen acompañante y uno que voy a extrañar, pero que en el día a día, no fue capaz de ayudarme a dejar mi teléfono en el bolsillo. De todos modos, los wearables están cada vez mejores, y Samsung es parte importante de este progreso. Para la próxima, me gustaría ver a la compañía volver a probar su suerte con Android Wear, esta vez en su versión 2.0.

chat_bubble_outlineMostrar comentarioskeyboard_arrow_down
Hoy en Doblepunto